Bolsa del Cartero

Al lector

Si esta carta llegó a tus manos, entonces has abierto una bolsa que no te pertenece.

Durante años recorrió caminos, pueblos y ciudades entregando mensajes. Algunos tenían destinatario. Otros nunca encontraron a quien buscaban.

Las cartas que hallarás aquí son aquellas que decidí conservar. No porque fueran importantes, sino porque no pudo olvdarlas.

Si deseas continuar, puedes revisar el archivo de correspondencia o las pistas que he dejado sobre él.